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¡Yo Amo a
Dios!
No es de
extrañar que después de una reunión en la iglesia, alguna persona deje olvidada
su Biblia en el santuario o en otro salón en donde se llevan diferentes
actividades.
Lo mismo
ocurre y con frecuencia en las clases de los niños y jóvenes, en donde en más
de una oportunidad he encontrado no solamente Biblias, sino también las hojas
que los maestros/as les han entregado para colorear en el caso de los más
pequeños o para hacer sus tareas para la siguiente vez que se congreguen en el
caso de los niños en edad escolar o de los que participan en el ministerio
juvenil.
Hace un
tiempo atrás, un joven dejó una hoja con dos párrafos escritos por su mano y en
los cuales él respondía lo que Dios significaba para su vida.
A
continuación comparto lo escrito primeramente en inglés, así el lector que
entiende el idioma mencionado, podrá apreciar de primera mano como lo hizo un
servidor todo el sentir del corazón de éste joven hacia su Padre celestial:
“God is honest,
trustworthy, loving, and caring. He never walks away from me. He is a true
friend, who is always there for me whenever I need Him.
God has helped me, when I
had problems in my life and at school.
He is amazingly beautiful and
compassionate. I love God”
La
traducción más cercana a lo expresado por este joven dice lo siguiente:
“Dios es
honesto, confiable, cariñoso, y afectuoso. El nunca se aleja de mí. El es un
verdadero amigo, quien siempre está disponible para mí cada vez que yo lo
necesito.
Dios me
ha ayudado cuando he tenido problemas en mi vida y en mi escuela. El es
increíblemente precioso y compasivo.
Yo amo a Dios.”
Uno hubiera
podido esperar que fuera una joven la que escribió lo que hemos leído, debido a
que las mujeres son generalmente más abiertas en expresar su sentir acerca de
Dios, a diferencia de los hombres que son un poco más reticentes en demostrar
abiertamente con palabras, las emociones de su corazón; especialmente en el área
de su relación con Dios.
Pero lo que
hemos leído fue escrito por un joven varón y tengo que confesar que éste detalle
para mí también fue una sorpresa, debido a que ministrar a un sector de la
iglesia tan particular como el de los jóvenes es una tarea sumamente desafiante
por muchas razones; y principalmente porque no es natural en ellos confesar
abiertamente la importancia que Dios tiene para sus vidas.
Las
palabras de éste joven acerca de Dios, tienen que servir de motivación a todos
aquellos que estamos involucrados en los ministerios de los niños y de los
jóvenes a no desmayar en nuestro compromiso de continuar sembrando la semilla
del Evangelio en sus corazones, porque a Su tiempo veremos el fruto de nuestro
esfuerzo en una cosecha para Su Reino.
Y
seguramente, si hoy somos fieles en ministrar a quienes se encuentran en un
período tan difícil de sus vidas como lo es la adolescencia, mañana Dios nos
recompensará de ser testigos de otros jóvenes como el de mi historia, que sin
temor confesarán ya sea verbalmente o por escrito: “¡YO AMO A DIOS!”
Gracia y Paz
Sergio
“Amigo de Jesús”