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“EL MUNDO UNIDO POR…”
Autor:
Sergio A. Perelli
Una nueva edición de
la Copa Mundial organizada cada cuatro años por la Federación Internacional de
Fútbol Asociado, más conocida por la siglas F.I.F.A. ha concluido, y como
acostumbra a decir un relator: “la pelota ya no rueda más”
Aunque la F.I.F.A. se
estableció oficialmente como asociación en el año 1904 en Zúrich, Suiza; el
primer campeonato mundial se celebró en el año 1930 en la República Oriental del
Uruguay con la participación de 13 selecciones nacionales.
El 30 de Julio de
aquel año, unos 80,000 espectadores se congregaron en el Estadio Centenario de
la ciudad de Montevideo para ser testigos del encuentro final entre Argentina y
Uruguay. El resultado sería de 4 a 2 a favor de la selección anfitriona y de
esta manera la selección “charrúa” se convertía en el primer Campeón Mundial de
Fútbol, ratificando esta pequeña nación los dos Campeonatos Olímpicos que había
obtenido previamente en Francia (1924) y en Holanda (1928).
En el presente, 208
asociaciones nacionales compiten durante los últimos dos años previos al
Campeonato Mundial por alcanzar uno de los 32 cupos y así soñar treinta días
después de la inauguración del magno evento ser coronados el país campeón.
Juan Carlos Abara, un
compositor chileno radicado en México escribió la letra de una canción con
motivo del segundo Campeonato Mundial que se llevó a cabo en ésa nación y el
coro decía: “México 86’…México 86’…donde se vive la emoción…México 86’…México
86…EL MUNDO UNIDO POR UN BALON”.
En realidad no sé si
la frase “el mundo unido por un balón” fue creada originalmente por el
autor mencionado en el párrafo anterior; pero lo que sí es una realidad es que
por un mes una gran mayoría de los habitantes del planeta Tierra sin distinción
de sexo, raza o estrato social ponen su atención en el país sede en donde se
celebra el Campeonato Mundial de Fútbol.
Y si el lector no
está convencido de lo que he escrito, le comparto que no hay otro evento
artístico, religioso o deportivo en el mundo actual que convoque a más de
QUINIENTOS MILLONES de personas alrededor del mundo para presenciar la “gran
final” frente a un televisor y esto sin contar a los millones que escuchan el
juego por radio, internet u otros medios de comunicación.
Los hijos de Dios
también estamos esperando el cumplimiento de la celebración de dos grandes
eventos. Primeramente, la Venida de Jesús por Su Iglesia y después de un período
de siete años, la Segunda Venida de Jesús.
En el Evangelio de
Juan en el capítulo 14, Jesús les comunicó a sus discípulos que
llegaría el momento de regresar a la casa de su Padre; pero los consoló
diciéndoles que iba a preparar un lugar para ellos y en el mismo flujo de
palabras agregó lo siguiente: “VENDRE OTRA VEZ, Y OS TOMARE A MI
MISMO, PARA QUE DONDE YO ESTOY VOSOTROS TAMBIEN ESTEIS” (vs. 3)
El día de la
ascensión de Jesús, cuarenta días después de Su resurrección, Lucas nos dice que
dos varones con vestiduras blancas se les aparecieron a sus discípulos y les
comunicaron: “ESTE MISMO JESUS, QUE HA SIDO TOMADO DE VOSOTROS AL CIELOS,
ASI VENDRA COMO LE HABEIS VISTO IR AL CIELO” (Hechos 1:11)
Yo no sé si Jesús
vendrá por Su Iglesia antes del próximo Campeonato Mundial de Fútbol, pero así
como la F.I.F.A. ya ha establecido la sede del evento para dentro de cuatro
años; así también en el “reloj del Padre”, El ha establecido un día y una hora
para la VENIDA DE JESUS.
¿Deseas ser parte de
ésta “GRAN FINAL”?
Hace dos mil años
atrás Jesús “compró tu ticket” derramando Su preciosa sangre en una Cruz en el
Monte Calvario.
¿Qué es lo que tienes
que hacer para garantizar tu entrada a la “GRAN FINAL”?
Siendo que el precio
ya fue pagado, primero tienes que aceptar a Jesús como tu Salvador personal,
después debes confesar y arrepentirte de tus pecados y finalmente necesitas
hacer un serio compromiso de vivir en obediencia a la Palabra de Dios con el fin
de mantenerte en el camino angosto que es el único que lleva a la vida eterna.
He tenido la
oportunidad de estar en dos finales de un Campeonato Mundial de Fútbol y es una
experiencia inolvidable; pero hay una “GRAN FINAL” que no me la quiero perder y
es la de estar presente en aquel día cuando hombres y mujeres de todas las
naciones del mundo y de todos los siglos entonaremos un nuevo canto:
“¡EL MUNDO UNIDO…POR UNA CRUZ!”
Gracia y Paz
Sergio
“Amigo de Jesús”